
Los paladares son los restaurantes privados, administrados muchas veces por una familia, que el gobierno de Cuba autoriza. Durante mucho tiempo fueron uno de los pocos negocios “privados” autorizados y todavía hoy sigue siendo un misterio de dónde sacan los ingredientes para sus platos en un país con una economía tan limitada y racionalizada. Paladares hay muchos, famosos y desconocidos, y por eso hoy quiero hablaros de uno que nunca he mencionado: Paladar Decameron.
Este debe ser uno de los mejores del país. Funciona en la planta baja de un edificio situado en la esquina de las avenidas Paseo y Linea, en la zona del Vedado, La Habana. Es propiedad de una mujer de alrededor de 30 y pico de años llamada Niuurka, y a pesar de los impuestos y de las inspecciones sigue adelante con su negocio. recientemente ha sido restaurado y renovado. Si fuiste hace algunos años seguro recuerdas la gastronomía italiana, barata y sabrosa. Bueno, hoy los platos son un poco mejores y se sirve solomillo, costillas de cerdo, pescado, gallina, pato y helados. Una especie de cocina fusión con algo de cocina internacional y mucho de cocina cubana. Los precios han subido un poco y seguro que vas a poder comer en otro sitio más barato pero no están mal tampoco.

La decoración es un poco recargada: esculturas, lámparas, relojes por todas partes y muchos cuadros, pero tiene su estilo.














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