
Cerca del balneario de Varadero existen alternativas y una de ellas es Santa Lucía, una playa en la provincia oriental de Camagüey que también tiene hermosas playas, agua transparente y mucho sol. Hay más de 20 kilómetros de playas, una especie de piscina natural de aguas templadas que guarda celosa una formación coralina estupenda para conocer buceando y que a su vez mantiene alejado el oleaje.
Pero además de sus bellezas naturales Santa Lucía tiene una gran riqueza patrimonial ya que tiene en sus espaldas una historia de 493 años de la época colonial hasta nuestros días. Es la también llamada “ciudad de los tinajones” debido a la presencia de enormes recipientes de barro para almacenar agua que ya en desuso adornan plazas y jardines. Su arquitectura es una mezcla de modernismo con calles trazadas sin líneas rectas, manzanas en formas extrañas y muchas plazas.

Una de ellas es el famoso Parque Ignacio Agramonte, un área que en 1528 fue la Plaza de Armas y que aún hoy se mantiene como núcleo de la ciudad. En uno de sus laterales está la antigua Iglesia Mayor, hoy convertida en Catedral Metropolitana y dedicada a Nuestra Señora de la Candelaria, patrona de la ciudad. Antes, en este mismo sitio, se erguía un santuario que mantuvo prisioneros a los lugareños que se enfrentaron al pirata Henry Morgan cuando atacó la villa en 1668. En el centro del parque vemos la estatua ecuestre del Mayor General Ignacio Agramonte que data de 1912 y seguramente debajo siempre veremos un grupo de cubanos reunidos.

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