
El ron de la mayor Isla del Caribe constituye en la actualidad un tipo definido de producto dentro de la familia de los rones mundiales y se clasifica como ligero, de aroma muy fino y sutil, sabor ligeramente dulzón y apropiado tanto para tomar solo, como mezclado con bebidas refrescantes o cócteles.
La predilección por esta bebida se aprecia de diversas formas, entre ellas que dentro de los 15 mejores tragos del mundo se encuentran tres cubanos: el Daiquiri, el Mojito y el Cubalibre.
Según los expertos, el ron es el resultado de un conjunto de exclusivos factores, donde se conjugan el clima, la tierra de procedencia de la materia prima, el tiempo de añejamiento y el cuidado durante la elaboración.
Cada destilería coloca el aporte de una marca específica en el mercado, con aromas, gusto y color peculiares, para crear así su propio círculo de adeptos.
La más conocida en el país caribeño es la familia del Havana Club, elaborada en una de las fábricas encargadas de esa actividad de mayor tamaño en América Latina, capaz de entregar poco más de 30 millones de litros cada año, y que está situada en Santa Cruz del Norte, un pequeño pueblo de pescadores, de la provincia de La Habana.
Así tenemos el llamado Silver Dray, excelente para coctelería, y las denominaciones de Tres (Carta Blanca), Cinco (Carta Oro) y Siete años (Añejo), entre otras calidades de la bebida.

Artículos relacionados


0 Comentarios en “El ron cubano (II)”