
Muchas veces he oído contar a mi abuela la de piropos que le decían cuando era joven. Hoy en día los hombres piropean menos pero parece que el piropo, el decir romántico, es una costumbre de mucho arraigo en Cuba, especialmente en su ciudad capital, La Habana.
El piropo, entendido como el lenguaje amoroso, es algo típico de los hombres de La Habana y las destinatarias de esas palabras son las mujeres y en plena calle. Es una forma de galantería y los hay originales y dulces, como salidos del alma ante una belleza que llama la atención y que tal vez nunca vuelva a cruzarse en el camino de ese hombre.
El piropo es una forma de admiración más de ciudad que se campo, por lo menos en Cuba, y no deja de ser algo respetuoso hacia la mujer y de ser una expresión de simpatía que en general la tienen todos los cubanos. Por eso, si vas de vacaciones y un hombre te dice palabras bonitas escúcha, porque los habaneros son famosos por sus piropos y créeme, nadie te piropeará como ellos. He aquí algunos:
Chiquita, que linda eres con tus ojos de azabache estoy metido contigo como un camión en un bache
De dónde tu saliste muñeca? ¿Del Museo de Bellas Artes?
Niña, estás como me la recetó el médico
Bendito el tornero que hizo tus curvas
Tu con tantas curvas y yo sin frenos
Artículos relacionados



0 Comentarios en “Los piropos cubanos, una galantería”